¡Esta vez sí que NUNCA MÁS volveré a beber!
Nunca se repitió tanto una frase en la historia de la humanidad con tanta convicción que luego no se fuera a cumplir. La siguen, ...bajaremos los impuestos... y ...hoy te quiero más...
¿Quien no se ha levantado una mañana, por abusar del alcohol en exceso, con un fuerte dolor de cabeza, ganas de vomitar, mareos, sed insaciable y dolor de estomago? La primera reacción es la de vomitar y vaciar lo que queda en el estomago y a continuación beber agua en abundancia. Si la situación es extrema, se volverá a vomitar el agua ingerida durante al menos las ocho horas siguientes después del despertar al amanecer. El malestar durará al menos hasta el día siguiente, y no se recuperará el estado normal al cien por cien hasta pasadas 72 horas.
¿Cuando se ha bebido con exceso? La ingestión de alcohol se puede considerar como excesiva en el momento en que se han superado los 40 gramos de alcohol al día. Por debajo de esta cantidad la ingestión del alcohol es positiva para el cuerpo humano. Un dicho antiguo español dice "si quieres llegar a viejo, llena de vino el pellejo". Un litro de cerveza con un 5 por ciento de alcohol contiene aproximadamente 40 gramos de alcohol. El equivalente sería un tercio de litro de vino o 100 centímetros cúbicos de cualquier otra bebida destilada que contenga un 40 por ciento de alcohol.
En resumen, ingerir más de un litro de cerveza al día no es precisamente saludable, aunque ingerir un viernes o cualquier día de un fin de semana más de esta cantidad no nos hará ningún daño si evitamos repetirlo a diario. La repetición diaria es la que lleva al alcoholismo, aunque se empiece con muy pocas cantidades. Si uno empieza a sentirse cómodo por las mañanas sólo después de tomarse una copa, o sufre agresividad o pérdidas de memoria durante el consumo de alcohol, está entrando en la primera fase peligrosa del alcoholismo
El alcohol produce diferentes efectos en el cuerpo humano. Los efectos que nos producen las resacas cuando abusamos del él son, la destrucción de las vitaminas que poseemos en el cuerpo, la destrucción de los antidiuréticos, la irritación de las paredes del estomago, la introducción de cadenas de alcoholes superiores en el sistema nervioso que irritan sus neuronas y como resultado del metabolismo del alcohol, la producción de sustancias tóxicas para nuestro cuerpo.
Cada cuerpo humano es diferente, cada persona sufrirá los efectos del alcohol de diferente manera. Según los genes de cada una, la producción de encimas, el tipo y la cantidad de ellas es diferente. Estas encimas metabolizarán el alcohol más o menos rápido y producirán más o menos subproductos tóxicos. El peso y el nivel de grasas acumuladas en el cuerpo de cada persona afectará de diferente manera el metabolismo del alcohol.
Una vez ingerido el alcohol, este es eliminado del cuerpo humano a través de los pulmones por medio de la respiración, a través de los riñones y a través de su metabolización por medio del hígado.
La metabolización del alcohol se realiza por medio de dos encimas. En primer lugar actúa la encima alcohol dehidrogenasa que convierte el etanol en acetaldehido. La toxicidad del acetaldehido es muy alta. En segundo lugar actúa la encima aldehido hidrogenasa que convierte el acetaldehido en acetato que no es tóxico.
Muchas personas orientales y mujeres en general disponen de una encima alcohol dehidrogenasa de efecto más lento, lo que no les permite metabolizar el alcohol con rapidez. En cambio otras personas tienen otro tipo de encima alcohol dehidrogenasa de efecto rápido que crea cantidades superiores de acetaldehido tóxico.
El cuerpo humano no sintetiza todas las vitaminas necesarias para sus metabolismos internos, con lo cual hemos de ingerir vitaminas a medida que las vayamos necesitando. Si en cualquier momento destruimos con alcohol las vitaminas almacenadas habrá escasez durante el periodo que necesitemos para reponerlas. Esta escasez producirá cambios y defectos en el metabolismo ideal del cuerpo humano. Para el metabolismo del alcohol es necesario el uso de vitaminas así como para el metabolismo del azúcar. Cuanto más azúcar ingiramos a la vez que alcohol, mayor será la cantidad de vitaminas que destruyamos y que a la vez sean usadas para otras actividades. Este es el motivo por el que no es nada conveniente ingerir bebidas alcohólicas que contengan azúcares. La vitamina B es la responsable, durante el metabolismo del alcohol, de metabolizar a su vez los subproductos tóxicos creados.
Los antidiuréticos son esenciales para evitar la eliminación de líquidos en el cuerpo humano. Sin antidiuréticos estaríamos orinando continuamente a medida que fueramos ingiriendo agua. Este agua iría arrastrando las sales minerales esenciales y electrolitos contenidos en el cuerpo hacia el exterior. Se suele decir, equivocadamente, que al ingerir grandes cantidades de cerveza el orinar continuamente es un signo positivo. Es precisamente lo contrario, si se orina demasiado se están empezando a perder los minerales necesarios para el correcto funcionamiento del cuerpo humano y se provoca una deshidratación generalizada. Si se beben cinco litros de cerveza y se mide la cantidad orinada, se observará que el nivel de líquido orinado es superior al ingerido. El orinado constante continuará mucho tiempo después de que se haya cesado de ingerir líquido. La parte más sensible a la deshidratación es el cerebro, que, yo diría, es la parte que más deberíamos cuidar.
El alcohol en exceso irrita las paredes del estomago y provoca vómitos. La aspirina también irrita las paredes del estomago, por lo cual no es conveniente ingerir aspirinas hasta que no hayamos estabilizado el estomago, es decir, haber dejado de vomitar. El café y el tabaco son productos que también irritan el estomago, hay que evitar su ingestión durante las sesiones de bebidas.
El alcohol de beber es el alcohol etílico, este alcohol contiene dos elementos de carbono. El alcohol propílico contiene tres carbonos, etc.... Los alcoholes con más de dos carbonos son los alcoholes superiores y son los que producen efectos no deseados en el cuerpo humano. Las fermentaciones de mosto controladas y realizadas a temperaturas bajas suelen producir un nivel de alcoholes superiores con el mínimo aceptable. Los aceites fusel, contenidos en mayor o menor cantidad en bebidas alcohólicas, previenen la ruptura y metabolismo de las cadenas largas de carbono para convertirlas en cadenas cortas como el etanol. El vino, por ejemplo, contiene una gran cantidad de estos aceites fusel, y los vinos peleones aún más. Es conveniente realizar fermentaciones y filtraciones controladas y efectivas para evitar que se produzcan estos tipos de aceite por no haber eliminado los precursores de estos aceites fusel previamente.
Las fábricas de cerveza que aceleran sus procesos de elaboración aumentando las temperaturas de fermentación más de lo que es ideal para cada cepa de levadura, para que la fermentación se realice en menos días, introducen en sus bebidas mayores cantidades de alcoholes superiores que producirán resacas más fuertes a su clientela. Lo que supone a largo plazo una pérdida de clientela y menos beneficios.
El hecho de que una mayoría de personas utilicen el whisky para emborracharse es para evitar la resaca. La destilación profesional del whisky produce la volatilización de los diferentes tipos de alcoholes a diferentes temperaturas, lo que permite eliminar con precisión los alcoholes superiores. Aunque la borrachera con menos efectos a posteriori es la del vodka, por los mismos motivos arriba mencionados y por su falta casi total de taninos creadores a su vez de subproductos tóxicos.
Si hemos abusado del alcohol, nuestra situación física al cabo de unas seis horas será la siguiente: falta de complejo vitamínico B (los siete tipos) y otras vitaminas necesarias, falta de antidiuréticos y electrolitos, paredes del estómago irritadas, sistema nervioso plagado de cadenas de alcoholes superiores y de subproductos del metabolismo del alcohol tóxicos.
Prevención y cura.
*Antes de empezar a beber.
Para evitar los efectos secundarios del alcohol es necesario empezar las sesiones de bebida con el cuerpo repleto de vitaminas y con las reservas de líquidos y minerales al nivel más alto. Lo ideal es comer comidas grasas repletas de azúcares como la fructosa y vitaminas dos horas antes de la ingestión de la bebida, para dar tiempo a que la digestión finalice, los azúcares se metabolicen y no se produzcan vómitos a posteriori por el efecto irritativo del alcohol. Las vitaminas ideales son la vitamina C, o ácido ascórbico, y el grupo de vitaminas B, principalmente la B12. Las grasas evitan que el alcohol pase a nuestro cuerpo rápidamente. Beber líquidos isotónicos de fácil asimilización y repletos de minerales como los que utilizan los deportistas tras sus sesiones de entrenamientos físicos sirve de gran ayuda.
*Durante la sesión de bebida.
Es importante seguir bebiendo mucha agua que contenga sales minerales y electrolitos para facilitar la asimilación de estas y evitar la deshidratación. Comer cacahuetes, aceitunas o elementos que contengan almidones. Nunca mezclar bebidas alcohólicas. Cada bebida tiene diferentes tipos de alcoholes y subproductos de fermentación que dificultan al cuerpo humano su metabolización. Si fuera posible ingerir fruta o verduras como plátanos y gazpacho (con poco vinagre para evitar la irritación del estomago y la subsecuente acidez). Evitar bebidas con aditivos que puedan crear subproductos tóxicos, bebidas como el brandy, vino tinto, ron no cristalino, jerez, etc. El vodka y el vino blanco (sin restos de azúcar) son los mejores. La cerveza, según como se haya elaborado, se podría situar en medio de los dos grupos tirando más hacia el grupo del vodka y el vino blanco.
Una vez que se ha terminado la sesión de ingestión de bebida alcohólica y antes de acostarse uno a dormir ha de repetirse la misma operación, comer productos que contengan vitaminas en abundancia y beber líquidos isotónicos repletos de minerales. Dado que el oxígeno ayuda a metabolizar y eliminar el alcohol, no hay nada como volver andando a casa y, si es corriendo, mejor.
*A la mañana siguiente.
Si hemos seguido las instrucciones anteriores es probable que la resaca sea mínima, aún así, es conveniente desintoxicarse y eliminar el alcohol restante.
En primer lugar un litro de bebida isotónica repleto de vitaminas, a continuación un baño o ducha de agua muy caliente para que el sudor elimine toxinas. Un paseo para respirar aire puro, a ser posible antes del desayuno, sería ideal. El desayuno se iniciaría con otro litro de gazpacho muy líquido y a ser posible con poco vinagre y cebollas dulces. Comida en abundancia que contenga sodio, potasio, fructosa y vitaminas como la banana o el tomate. Pescado crudo o caldo de cualquier tipo, ya sea miso japones, caldo de gallina o de verduras. Una vez asentado el estomago se puede tomar una aspirina si tenemos algo de dolor de cabeza. Tomarse una copa con poco alcohol al día siguiente también es un método muy usado. Los nervios del cuerpo están irritados y el alcohol sirve como atenuante y relajante.
Según el tipo de cultura y país en cuestión, existen en la sabiduría y costumbres tradicionales, diferentes curas, más o menos mágicas, para la resaca. Todas ellas se basan en la eliminación del alcohol lo más rápido posible por medio del ejercicio y la ingestión de líquidos isotónicos y vitaminas por medio de cualquier bebida o comida.
Supongo que cada uno de nosotros habremos escuchado en cualquier momento alguna de estas curas mágicas. En una ocasión, con motivo de haber celebrado la noche de año nuevo en exceso, me levante con una resaca impresionante y decidí probar una de estas formulas que consistía en darse un baño de agua helada. Aprovechando que el día uno de enero estaba soleado y la piscina estaba enfrente de la vivienda donde había pasado la noche, subí al trampolín y decidí saltar para ir nadando hasta el otro lado de la piscina de 12 metros para salir por el otro extremo. Una vez que salté, al contactar con el agua helada, se me agarrotaron e insensibilizaron todos los músculos evitando la coordinación de mis miembros para seguir nadando. Si no llega a ser porque el chip de emergencia del cerebro aún funcionaba, y puso en práctica el método canino para salir a flote y nadar hasta el otro extremo, me hubieran tenido que sacar unas horas después del fondo de la piscina con la red que se usa para sacar las hojas y otros desperdicios.
En otra ocasión, durante el servicio militar como legionario paracaidista (425), realizábamos competiciones para ver quién era la persona que más pudiera aguantar la ingestión de alcohol sin caerse redondo o vomitar. A todos los miembros de la compañía de zapadores nos llamaban, el resto de las compañias de la Brigada Paracaidista, zapa-brutos porque era aquí donde destinaban a los más vigorosos, agresivos y salvajes, y paradójicamente, también a aquellos que fueran capaces de usar el cerebro medianamente para poder llegar a montar instalaciones de explosivos durante operaciones especiales nocturnas. El truco que yo utilizaba entonces era, teniendo en cuanta las condiciones de escasez que sufríamos en el cuartel, beber agua en abundancia e ingerir pastelería con mucho azúcar y frutas dos horas antes de las competiciones.
Si tienes alguna anécdota o cura divertida de contar y deseas publicarla, estaría encantado de leerla, envíamela.
Niveles de alcohol en la sangre.
En teoría, cuanto más alcohol ingerimos, más alcohol tendremos en la sangre. Aunque el nivel final variará mucho dependiendo del tipo de persona y de la forma que se tenga de ingerir el líquido.
Como explicábamos anteriormente, las personas aparte de tener diferentes volúmenes físicos, tienen diferentes niveles de encimas metabolizantes de alcohol. Cuanto más peso físico tenga una persona, a igualdad de ingestión de alcohol, más repartido estará este, cuanto mayor sea el número de encimas, más rápido desaparecerá el alcohol .
Un vaso de vino con la mitad de líquido que una jarra de cerveza pero con la misma cantidad de gramos de alcohol hará que más cantidad de alcohol vaya a parar a la sangre. Esto es debido a que el alcohol pasa a la sangre a través de las paredes del estómago por medio de la presión osmótica, si este está en mayor concentración, como es el caso del vino, la posibilidad de que pase a la sangre es mucho mayor.
Teniendo en cuenta que aproximadamente el 78 por cien del alcohol que ingerimos va a parar a la sangre se puede calcular el volumen final teniendo en cuanta el peso y el sexo de la persona.
Si un litro de cerveza contiene 40 gramos de alcohol, el 78 por ciento serán 31,2 gramos en la sangre. Esta cifra se dividirá por el peso de la persona en cuestión. Si la persona pesa 80 kilos la cifra resultante será 0,39. Ahora multiplicamos esta cifra por un coeficiente de ponderación de 1,47 para los hombres y de 1,69 para las mujeres y el resultado será de 0,57 por mil para los primeros y de 0,65 por mil para las mujeres. A igualdad de cantidad ingerida las mujeres siempre tendrán más cantidad de alcohol en la sangre que los hombres (menos encimas metabolizantes). Todas estas cifras dependerán de cada persona por lo cual no se pueden tomar como determinantes.
El cuerpo humano metaboliza el alcohol aproximadamente al 0,18 por mil cada hora con un peso físico de 80 kilos. Esto significa que un varón de 80 kilos que haya ingerido un litro de cerveza con 40 gramos de alcohol tendrá un nivel en la sangre de 0,57 por mil al comienzo, tras una hora tendrá 0,39 por mil.
No se deben conducir vehículos cuando se ha ingerido alcohol de cualquier clase y en cualquier cantidad pero la ley española permite hasta un 0,5 por mil (0,3 a profesionales). Para medir los niveles de alcohol en la sangre las autoridades utilizan unos aparatos que funcionan midiendo el nivel de alcohol en el aliento. Hay que tener en cuenta que este no es linealmente proporcional al que tenemos en la sangre, la cantidad contenida en el aliento es muy superior momentos después de la ingestión del líquido. Otra problema es que los aparatos de medición tienen un error de hasta el 30 por ciento (demostrado por varias cadenas de televisión europeas).
Diferentes pruebas realizadas con diferentes tipos de personas, ingiriendo iguales cantidades de alcohol han dado resultados de alcohol en la sangre totalmente dispares. Evita problemas y no conduzcas después de beber alcohol.
¡Salud y beber con responsabilidad!
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